Tal vez el aspecto más emocionante de la renovación del Hotel Monasterio haya sido el enriquecimiento con oxígeno de una serie de habitaciones.
El Cusco está situado a 3,400 metros sobre el nivel del mar (11,000 pies). Con el rápido ascenso en avión desde Lima al Cuzco, no hay tiempo para aclimatarse y, en consecuencia, los visitantes corren el riesgo de verse afectados por el mal de altura.
Aspectos médicos y fisiológicos de la altura
El mal de altura es muy común y afecta por lo menos al 50% de los visitantes. Uno de los aspectos más debilitantes del mal de altura es la mala calidad del sueño. Si la oxigenación puede mejorar en la noche mientras uno duerme, la oxigenación del cuerpo durante el día mejora también.
En el Hotel empleamos concentradores de oxígeno para enriquecer la atmósfera de las habitaciones. El oxígeno es suministrado a las habitaciones las 24 horas del día, oxigenándolas hasta una presión atmosférica de aproximadamente 2,400 metros, que es lo bastante bajo como para evitar los efectos negativos del mal de altura. Se ha demostrado que cada 1% adicional de concentración de oxígeno inspirado equivale a 300 metros de descenso. Por lo tanto, al elevar el nivel de oxígeno inspirado de 21% a 24%, se produce una disminución en la altura de 900 metros, es decir, es como bajar la habitación a una altura de 2,400 metros.
Después de dormir en una habitación enriquecida con oxígeno, el nivel incrementado de oxígeno en el cuerpo se reduce gradualmente en un lapso de 14-15 horas el día siguiente.
Tenga en cuenta que se aplica un recargo de US$48 por noche a la tarifa de la habitación por este servicio.
El Hotel Monasterio es actualmente el único hotel del Cuzco que dispone de habitaciones con sistema de enriquecimiento de oxígeno.