Más alejadas de Huacarpay se encuentran las ruinas preincaicas de Piquillacta, construidas en adobe y pertenecientes a la cultura Huari, así como el templo de los monos y el muro de Rumicolca. En Piquillacta, que es bastante grande, se están realizando algunos trabajos de reconstrucción.
Un bus lo dejará en la entrada norte del complejo, aunque ésta no es la entrada oficial. Acceda por la entrada oficial y prosiga hasta Rumicolca que está al otro lado del camino. Abierto a diario: 7 a.m.- 5.30 p.m.
Andahuaylillas es un pueblo ubicado a 32 kilómetros al sureste de Cusco, que posee una iglesia de principios del siglo XVII, con estupendos frescos, una espléndida entrada y un altar mayor dorado. Para llegar aquí, puede tomar un taxi o el autobús de Oropesa (desde la Avenida de la Cultura) que va por Tipón, Piquillacta y Rumicolca.
Más allá de Andahuaylillas está Urcos. Una espectacular carretera desde Urcos atraviesa la cordillera oriental hasta Puerto Maldonado en la selva. 47 kilómetros después del paso de Hualla-Hualla, siempre cubierto de nieve, a 4,820 metros sobre el nivel del mar, están los baños termales de Marcapata, a 173 kilómetros de Urcos, que ofrecen una oportunidad para darse un descanso relajante.
A 82 kilómetros de Urcos, en la base del Nevado Ausangate (6,384 metros sobre el nivel del mar) se encuentra el pueblo de Ocongate, en cuya Plaza de Armas hay dos hoteles. Pasando Ocongate está Tinqui, el punto de partida para realizar caminatas por Ausangate. En las faldas del Nevado Ausangate se encuentra Q'Olloriti, donde se ha construido una iglesia cerca a los pies del glaciar. Este lugar se ha convertido en destino de peregrinaje.
Excursiones alrededor del Ausangate: puede contratarse arrieros y mulas en Tinqui. La caminata alrededor de la montaña de Ausangate dura unos cinco a seis días y es espectacular a pesar de su dificultad.
Al sureste de Urcos, Huaro posee una iglesia cuyo interior está completamente cubierto por murales coloridos. Cusipata, con una puerta y muro incas, es el lugar donde se tejen las bandas que decoran los ponchos. En las cercanías están las ruinas de la cumbre Huari de Llallanmarca. Entre Cusipata y Checacupe, sale una carretera al oeste hacia Acomayo, un bonito pueblo que tiene una capilla con murales de los 14 incas. Puede encontrarse alojamiento en la Pensión Aguirre.